sábado, 27 de junio de 2015
MI NIETA ANA
Parto de la base de que estoy muy orgulloso de mis ocho nietos. Desde el mayor Juan Jose que tiene ya 26 años, hasta el mas pequeño, Adrian, que el 1 de julio proximo hace 13.
Pero el pasado dia 6 de junio disfrute en un acontecimiento especial que elevo ese orgullo a la maxima altura posible: mi nieta Ana a sus 24 años se graduaba como enfermera en el Campus de Canto Blanco de la Universidad Pontificia de Comillas.
Tener un primer nieto graduado en la Universidad es algo que no se puede expresar con palabras. Es un sentimiento que te oprime el pecho y te hace pensar que, despues de muchas vicisitudes, la vida te ha recompensado al final con un premio muy especial.
Han sido cuatro años de trabajo y sacrificio de una mujer que, de forma totalmente vocacional, se ha volcado tanto en sus estudios como en sus practicas en diferentes hospitales, demostrando siempre una profesionalidad, y sobre todo una humanidad, que le augura un gran futuro profesional y alegria en el desempeño del trabajo elegido.
Tanto mi mujer como yo, que somos los dos abuelos supervivientes, como sus padres, hermano, novio, tios, primos y amigos, quisimos compartir ese dia con ella y con su maravillosa sonrisa que iluminaba todos los lugares por donde iba pasando y nos alegraba a todos en lo mas profundo de nuestros corazones.
Desde este pequeño rincon de mi blog quiero agradecer a Ana esta alegria con la que ha inundado el alma de su abuelo y que nunca olvidara, deseando unicamente el poder vivir aun lo suficiente para seguir disfrutando de su cariño y compañia junto a la del resto de mis nietos, de los que espero en un futuro proximo que me ofrezcan otras satisfacciones, si no iguales, si de las que se conservan en la memoria hasta el final de tu vida como joyas sin precio que la existencia te brinda con cuentagotas.
Ana, enhorabuena y millones de besos para que te acompañen siempre en esta promesa de futuro que inciaste el dia 6 de junio de 2015.
miércoles, 4 de febrero de 2015
MI VIDA A TRAVES DE MIS PERROS
Debo de confesar que desde muy pequeño me han gustado los perros mas que ningun otro animal de compañia, aunque por diferentes motivos nunca pude tener uno hasta despues de contraer matrimonio.
Llevo 51 años casado, y a poco de contraer matrimonio tuve mi primera mascota: una perrita ratonera de unos dos meses a la que puse por nombre Nicole, en recuerdo de una amiga con la que perfeccionaba mi frances por correo.
Esta perra estuvo con nosotros cerca de dos años, al cabo de los cuales tuve que dejarla por quejas de algunos vecinos a los que no les gustaban los animales, y como vivia en un piso de alquiler, a instancias del casero traspase la perrita a mis suegros, con lo que tuve la oportunidad de seguirla viendo, asi como mi mujer y mis dos hijos mayores.
Como ya he dicho era una perra ratonera, y mis suegros vivian en el centro, con lo que cuando la sacabamos a pasear si salia una rata por alguna alcantarilla normalmente no se le escapaba.
Era muy inteligente, y como mi suegra era sorda, cuando llamaban a la puerta o al telefono corria a avisarla para que lo atendiera; vivio con ella hasta alcanzar la poco corriente edad de 18 años.
Mas adelante y ya con piso propio, un amigo cazador una de cuyas perras habia tenido cachorros me regalo uno de estos, una hembra mezcla de breton y pointer a la que llamamos Blanqui.
Blanqui estuvo en casa unos tres años, demostrando con su nervio, sus saltos y sus carreras, que tipo de perra era, y en medio de dicho periodo un dia que mis hijos mayores la habian sacado a pasear, encontraron a un cachorrito mestizo al que estaban matando a palos unos chicos; le recogieron, subio a casa y ya no hubo manera de echarle, asi que le pusimos por nombre Pirri y convivimos con los dos, lo que trajo como consecuencia que Blanqui quedo preñada y trajo al mundo una camada de bonitos perros mestizos a los que una vez destetados hubo que ir colocando uno a uno.
Mis hijos se habian hecho mayores, se habian casado, y empezaban a traer al mundo a nuestros nietos, y entonces tuvimos la oportunidad de hacernos con una perra de raza pastor aleman legitima, Freya, a la que recogimos con 18 dias de vida, y que nos alegro la vida, junto a Pirri, quien no perdio la ocasion de ser padre nuevamente, teniendo otra vez que sacar adelante a la nueva camada, y colocar a los perritos en buenas casas no sin dificultades.
Pirri aun estuvo con nosotros algun tiempo, hasta que la vejez y los achaques acabaron con su vida, dejandonos a la fiel y cariñosa Freya como compañia y alegria de nuestros nietos, ya que profesaba un cariño, casi diriamos maternal, hacia ellos, dejandose hacer todo lo que querian y yendo a buscarlos continuamente cuando estaban en casa.
Una prueba de ello es que cuando dio a luz a su camada, dejaba que mi nieto mayor, entonces de dos años, se metiera entre los cachorros y jugara con ellos, considerandolo como uno mas.
Por otro lado demostraba su cariño hacia todos los miembros de la familia, mi suegra impedida que por aquel entonces estaba con nosotros, acompañandola y abriendo paso a su silla de ruedas y echandose a sus pies; al marido de mi hija pequeña y padre de mi nieto mayor lo queria tanto, que ella en broma decia que parecia su novia y le estaba poniendo los cuernos con ella. Por desgracia murieron con dos meses de intervalo; mi yerno en febrero de 1998 y Freya en el mes de abril, a los trece años y despues de una enfermedad que la impedia casi bajar las escaleras y dominar sus esfinteres.
Al morir Freya mi hija menor regalo a mi mujer un cachorro de perra cocker con pedigri, Linda, que aunque muy bonita tenia algun problema mental que, segun nos dijo la veterinaria que la atendia, era relativamente frecuente en algunos perros de esta raza.
A pesar de ello Linda estuvo con nosotros durante cuatro años, al cabo de los cuales y ante el aumento de sus problemas nos vimos obligados a sacrificarla.
Por aquel entonces en el año 2002, mi hija mayor que estaba de visita en Tarragona donde vivian sus suegros, fue un dia a casa de sus cuñados en Barcelona donde le enseñaron una perrita pastor aleman mestizo que habian recogido de un contenedor y habian cuidado durante un par de mese, aunque tenian que deshacerse de ella porque no tenian suficiente tiempo ni espacio para atenderla; mi hija y mis nietos me llamaron por telefono rogandome que me hiciera cargo de ella, alegando lo parecida que era a Freya.
Al final acabe cediendo y Flor vino a llenar el hueco que nos faltaba en nuestra vida.
Perra fiel, cariñosa con toda la familia hasta la saciedad, buena guardiana y excelente compañia para los que ya estabamos haciendonos mayores, formo desde aquel momento parte integrante de nuestra casa y nunca lamentamos habernos hecho cargo de ella, sobre todo mi esposa que ya andaba bastante delicada y a la que la compañia de la perra hacia un gran bien, ya que siempre estaba atenta a sus movimientos y si se encontraba enferma se situaba a los pies de la cama esperando siempre la orden o la caricia de su dueña.
El primer disgusto lo tuvimos en mayo de 2013, cuando la diagnosticaron una enfermedad de las suprarenales que, en principio, era mortal para los perros, pero su veterinario sabia de un nuevo tratamiento farmacologico que, aunque bastante caro, demostro ser eficaz, haciendo que llevara una vida normal y no volviera a tener problemas siempre que no le faltara su medicacion.
Pero en enero de 2014 un miercoles le detectamos unos bultos en la gargante; llevada al veterinario descubrio que todos los ganglios del cuerpo estaban inflamados diagnosticando un cancer linfatico y, aunque la hizo pruebas e intento una medicacion rapida, al lunes siguiente hubo que sacrificarla porque no podia comer y se ahogaba.
Fue tan grande el disgusto por la perdida, cuando ya estabamos convencidos que lo peor habia pasado, que nos pusimos inmediatamente a la busqueda de un reemplazo, encontrando una nueva perra mestiza de dos meses de edad en un refugio donde fuimos a buscarla al dia siguiente por la mañana.
Nos la trajimos a casa y la llevamos al veterinario por la tarde ya que no veiamos que estuviera en muy buenas condiciones. Despues de las pruebas, ademas de una grave deshidratacion, la descubrieron Coronavirus y parasitos intestinales, lo que conllevo a hidratarla via venosa y a medicarla y proporcionarle todos los cuidados necesarios durante mas de un mes.
La perra, a la que llamamos Luna, demostro ser una perra sin ninguna agresividad, aunque bastante grande ya que era mezcla al parecer de mastin y pastor con algunos otros añadidos, cariñosa, juguetona, aunque muy nerviosa y con una energias que desgraciadamente superaba nuestras fuerzas, por lo que a primeros de este año solicite la ayuda de un adiestrador experto, Ivan Palomar, quien nos enseño como educarla, controlar sus nervios y ayudarla a gastar el exceso de energia que posee.
Despues de algo mas de tres semanas de entrenamiento la perra ha demostrado ser inteligente para aprender e intentar agradarnos con sus progresos, ya que aunque el nervio y la energia no se pueden extirpar, podemos llevarla controlada en todo momento en los paseos y esta mucho mas tranquila en casa, pero sin perder su espiritu cariñoso y jugueton.
Doy desde aqui las gracias a Ivan, aconsejando a todos los que tienen algun problema con sus mascotas que acudan a el, a quien se puede encontrar en su pagina web
www.adiestradormadrid.com donde podeis ver ademas de su correo adiestradormadrid@gmail.com su numero de telefono y sus titulos y logros profesionales.
Y aunque nos encontramos en la setentena y no creemos que tengamos la oportunidad de seguir escribiendo historia de nuevos perros, disfrutaremos
mientras tanto de la compañia y el cariño de Luna hasta que Dios quiera.
lunes, 18 de febrero de 2013
El domador y los dos ancianos
El 18 de febrero de 2013 acaba de cumplirse el 51 aniversario del fallecimiento de uno de los más singulares literatos españoles del siglo XX: Enrique Jardiel Poncela.
Enrique Jardiel Poncela nació en Madrid el 15 de octubre de 1901, hijo de un periodista muy conocido en los ambientes madrileños y de una de las primeras y mejores mujeres pintoras de principio de siglo. Su obra alejada del humor que se había hecho en España hasta entonces, se acerca al modelo del teatro de lo absurdo, inverosímil e ilógico. Fue atacado por una gran parte de los críticos teatrales de su tiempo, que no eran capaces de entender su humor tan personal y alejado de los estereotipos, a los que respondió con su humor virulento en los los prólogos de las ediciones de sus comedias, diciendo de ellos, entre otras cosas, que “¿Hay que admitir una superioridad aplastante del crítico sobre el autor? ¿Hay que aceptar que un crítico sea un superhombre? No. Aún contando con el bajísimo nivel intelectual de nuestro autores, comparados un crítico eminente con un autor eminente, un crítico medio con un autor mediocre o un crítico malo con un autor malo, el crítico podrá ser igual, pero superior nunca. Y de diez críticos, siete son inferiores al autor criticado. Porque el autor siempre tendrá algo positivo que alegar: su obra, mientras que la obra de la crítica en España es negativa”.
Aunque es recordado principalmente por su producción teatral, sus actividades se extendieron a todos los aspectos artísticos que pudo abarcar: novelas, ensayos, cuentos, guiones cinematográficos, etc. Como manifiesta en sus apuntes biográficos de “Tres comedias con un solo ensayo”, “hacía cuanto es capaz de hacer un mamífero con cédula, que no tiene más arma que una estilográfica; cuentos, conferencias ante el micrófono, traducciones, folletines, historietas para niños, couplets, recetas de cocina, escritos para propagandas; el delirio en cuartillas de 0,60 el ciento”.
Pionero en tantas cosas, formó parte del grupo de españoles que conquistaron Hollywood a principios de los años 30; escritores como Gregorio Martínez Sierra y José López Rubio ó actores como Pepe Crespo, Julio Peña y Catalina Bárcenas, donde, entre otros trabajos, escribió el guión en verso de su comedia “Angelina o el honor de un brigadier” para las producciones en español de la Fox. De allí regresó con el virus cinematográfico que le llevó a realizar “Celuloides rancios” donde aplicó su gran sentido humorístico en unos diálogos adaptados a películas mudas de la primera época del cine, concepción que le llevó a realizar posteriormente el largometraje “Mauricio o una víctima del vicio”.
Problemas económicos, unidos a una larga enfermedad y sumados al ataque feroz de la censura franquista y de los críticos que habían sucedido a los de épocas anteriores (con excepciones como la del gran crítico y escritor Alfredo Marquerie, que siempre supo ver la grandeza del autor por encima de la anécdota y vicisitudes de la época, defendiéndole hasta donde le fue posible del acoso y derribo al que estaba siendo sometido), le llevaron a su temprana muerte de cáncer, en una casi absoluta miseria, a los 50 años de edad.
Los años no han hecho sino acrecentar su figura y sus obras siguen representándose actualmente en medio del mismo regocijo con el que acogen los espectadores del siglo XXI, los mismos textos que celebraron los espectadores de su época, habiéndose rodado además numerosas películas basadas en ellas.
Sus comedias han sido adaptadas al cine en diversas ocasiones, algunas con guión del propio autor, como Angelina o el honor de un brigadier, en 1934, Usted tiene ojos de mujer fatal, en 1936, Las cinco advertencias de Satanás, en 1937, Margarita, Armando y su padre, en 1937, Eloísa está debajo de un almendro, en 1943, y Es peligroso asomarse al exterior, en 1945.
Sin su colaboración, podemos recordar versiones tales como las de Los ladrones somos gente honrada, Los habitantes de la casa deshabitada, Blanca por fuera y Rosa por dentro, Un marido de ida y vuelta o Tu y yo somos tres.
A principios de los años 70, unos compañeros del Cuerpo de Telégrafos de Madrid, muy aficionados al cine, filmaron y protagonizaron una recreación del cuento “El domador y los dos ancianos” incluido en el apartado “Ventanilla de cuentos breves”, dentro de su recopilación de relatos cortos “El libro del convaleciente”.
Esta pequeña obra, filmada en el Super8 de la época, pasada posteriormente a VHS y a continuación vertida en formato digital, ha perdido en el camino una buena parte de su calidad inicial, pero sirve aún como un cariñoso homenaje al maestro Jardiel de estos aficionados como Navarro, Gómara, Benjamin, Hervás y Roda, en cuyo recuerdo os ofrecemos la versión en formato flv que podeis encontrar en Youtube a través del enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=xAA3waXinQg&feature=youtu.be
miércoles, 13 de febrero de 2013
ADIOS AL ULTIMO GRAN TELEGRAFISTA: SEBASTIAN OLIVE ROIG
En este ámbito hay que destacar, sobre todo lo demás, sus inmensos conocimientos sobre telegrafía óptica, conocimientos que plasmó en su libro “Historia de la telegrafía óptica en España”, libro que ha sido considerado por muchos de sus seguidores como “la Biblia de la telegrafía óptica”. Su lucha por sacar a la luz un episodio tan ignorado de las historia de las telecomunicaciones, trajo como consecuencia, aparte de un nutrido grupo de admiradores y discípulos que han continuado su obra, que la opinión pública lograra de diferentes autoridades locales y regionales, que se movilizaran para rescatar y restaurar algunas de las torres de telegrafía óptica que aún se conservan en nuestro pais (Adanero, Moralzarzal, Arganda del Rey, etc.).
Otros libros interesantes, escritos por él mismo o en colaboración, son : "El nacimiento de la telecomunicación en España", "El telégrafo óptico de La Granja", "Primeros pasos de la telecomunicación", "Prehistoria de la profesión de Ingeniero de tTelecomunicación y de sus escuelas", "De las señales de humo a la sociedad del conocimiento - 150 años de telecomunicaciones en España", "150 años del Telégrafo en España", y sobre todo, como compendio de sus conocimientos telegráficos" las "Historias de Telégrafos", que a lo largo de los últimos años ha ido escribiendo en fascículos para su publicación en las páginas web y la revista de la Asociación de Amigos del Telégrafo de España, y que pensaba editar en forma de libro para esta primavera.
En el año 2004 comenzó su participación en el Foro Histórico de las Telecomunicaciones, y ese mismo año contribuyó a la creación de la Asociación de Amigos del Telégrafo de España, de la que fue nombrado Presidente, cargo para el que se le siguió votando por aclamación en cada Asamblea General y que ocupó hasta el momento de su muerte, y desde el que pudo desarrollar y compartir en todos los actos a los que asistió, la gran sabiduría que atesoraba y con los que contribuyó a mejorar los conocimientos sobre la historia de las telecomunicaciones en general y del telégrafo en particular entre todos los que tenían la suerte de escucharle, tanto si pertenecían a las diferentes ramas de las telecomunicaciones como al gran público.
Descanse en paz el querido compañero, amigo y maestro cuyo recuerdo, a través de su obra, quedará como un referente único para las futuras generaciones que quieran entender la evolución y el desarrollo de las telecomunicaciones desde sus comienzos hasta la actualidad.
Adios para siempre Sebastián. Mientras existamos los que tuvimos el privilegio de tratarte, permanecerás vivo en nuestro recuerdo.miércoles, 30 de mayo de 2012
¿Por qué se llama "gatos" a los madrileños?

Como punto de partida de la fundación de Madrid se considera el año 852 cuando Muhammad I, hijo de Abderramán II, construyó una fortaleza amurallada a la que llamó Magerit que controlaría todo el valle del Manzanares y la Sierra del Guadarrama. Dentro de esta muralla se situaría la almudaina o ciudadela (en el lugar aproximado donde hoy se alza el Palacio Real) y una pequeña mezquita.
La muralla del Magerit musulmán se construyó con grandes bloques de brillante pedernal procedente de las canteras de la zona y tenía varias torres de defensa cuadradas con tres puertas de acceso: la de la Vega, la del Arco de Santa de María y la de La Sagra, además de varios portillos.
Hubo varioss intentos de los reinos cristianos para conquistar Madrid; la primera vez fue en 924 al mando del conde Fernán González. Más tarde, en el año 968 Ramiro II de León dejó bastante dañada la fortaleza, aunque sin llegar a entrar en ella, por lo que el califa Abderramán ordenó fortificar aún más Madrid.
En el año 1085, las tropas del rey Alfonso VI se acercaronn a Magerit. Llegaron las tropas a la Puerta de la Vega con gran cautela para intentar sorprender al enemigo. El rey, cuya experiencia guerrera había sido siempre en batallas a campo abierto pero no en la toma de fortalezas, no sabía bien cómo actuar.
A partir de ahí existen dos versiones tradicionales muy similares; según la primera, un joven cristiano sometido, al cual llamaban "Gato" porque trepaba muy bien, se ofreció a subir por la muralla y desde lo alto arrojar una cuerda para que los soldados del rey pudieran acceder a la fortaleza. Así se hizo, y causó tal asombro el ágil modo de trepar del joven, que tras su hazaña el rey le concedió adoptar el nombre de Gato como apellido para él y sus descendientes.
De acuerdo con la segunda, de repente uno de los soldados se separó del pelotón y comenzó a trepar por la muralla hincando la daga por las juntas de la piedra. Subió tan ágilmente que todos empezaron a decir que parecía un gato. Cuando comenzó la lucha el hombre ya había subido arriba, corrió al torreón de la fortaleza y cambió la bandera mora por la enseña cristiana. En memoria de esta hazaña, desde ese momento, él y todos sus sucesores cambiarían su nombre por el de Gato.
Desde entonces a todos los nacidos en Madrid se les identifica con el nombre de “gatos” .
lunes, 21 de mayo de 2012
I Concurso nacional Morse siglo XXI
El pasado 16 de febrero de 2012 tuvo lugar en las instalaciones de la antigua Escuela Oficial de Telégrafos en la calle Conde de Peñalver 19 de Madrid el I Concurso Nacional de Morse del siglo XXI convocado por la Asociación de Amigos de Telégrafos de España.En medio de una gran expectación, tanto de los asociados presentes como de los diferentes medios de comunicación a los que se había avisado del evento (RTVE, Telemadrid, Agencia EFE, Onda Madrid, etc.), comenzó el concurso en el aula B8 con los aparatos y circuitos montados por los telegrafistas jubilados Angel Brasero y Fede de la Vallina. A pesar de algunas bajas de última hora, se presentaron al mísmo once antiguos telegrafistas de diferentes zonas de España cuyos nombres aparecen a continuación:
Don Jose Maria Abad Tundidor (Madrid), Doña Mercedes Campás Sellas (Ripoll, Girona), Don Angel Celis Herencia (Ciudad Real), Don Raul Mario García Fandiño (Madrid), Doña Mº de los Desamparados Garzón Fabregat (Barcelona), Don Carlos González López (Salamanca), Doña Maria del Carmen Hernández y González de la Huebra (Salamanca), Don Victoriano Lázaro Martinez (Albarracín, Teruel), Don Jesus Loredo Mántaras (Zafra, Badajoz), Don Vicente Miralles Mora (Madrid) y Doña Mª Isabel Sanz Maté (Moralzarzal, Madrid).
PRUEBA CONJUNTA
Primer premio: Angel Celis Herencia con 810 puntos
Segundo premio: Jesús Loredo Mántaras con 780 puntos
Tercer premio: Carlos González López con 765 puntos
Cuarto clasificado: Victoriano Lázaro Martínez con 605 puntos
Quinto clasificado: Mercedes Campás Sellas con 510 puntos
PRUEBA DE TRANSMISION
Diploma de ganador para: José Mª Abad Tundidor
PRUEBA DE RECEPCION EN CINTA
Diploma de ganador para: Victoriano Lázaro Martínez
PRUEBA DE RECEPCION EN ACUSTICO
Diploma de ganador para: Mercedes Campás Sellas
También recibió un diploma acreditativo la directora del Museo Postal y Telegráfico Victoria Crespo en consideración a la ayuda recibida por su parte. Después de sendas palabras de agradecimiento de los vencedores, se realizó una exhibición en la que diferentes personas del público les hicieron diversas preguntas desde un manipulador y un acústico previamente montados, a los que ellos respondieron de palabra desde la tribuna.
A continuación mostramos un corte sacado del Telediario de RTVE del mismo día 16 de febrero en el que se hace un resumen del acto.
jueves, 21 de julio de 2011
Citas cinematográficas III

Billy Wilder
"Lo único que me partiría el corazón sería que me quitaran la cámara y no me dejaran volver a hacer películas."
"He hecho películas que a mí me hubiera gustado ver. Y yo sólo quiero ver películas que me entretengan."
"Hay algo sorprendente: cuando reflexiono sobre todas mis películas, me llama la atención que, en las épocas en que estuve deprimido hice comedias. Y cuando me sentía feliz, rodé temas más bien trágicos. Quizás intente inconscientemente compensar cada uno de mis estados de ánimo."
"Normalmente, cuando te encuentras con una persona que parece insignificante y que no llama la atención se dice: detrás de esa fachada, hay más de lo que parece. En mi caso sucede lo contrario: detrás de mi apariencia hay menos de lo que parece."
"Para hacer una película hay una sóla regla: sólo hay que hacer aquello que sea de utilidad a la película."
"Un director tiene que ser policía, comadrona, psicoanalista, adulador y bastardo."
"La televisión es lo más maravilloso que podía habernos sucedido. Siempre hemos sido lo más bajo de lo bajo, pero ahora han inventado algo a lo que podemos mirar desde arriba."
"El exilio no fue idea mía, sino de Hitler."
"Si usted cree que tengo acento, debería haber conocido a Ernst Lubitsch (...) Pero tenía un oído estupendo para las expresiones y el argot americano y, como decía Van Gogh, o tienes oído o no lo tienes."
"Al público no hay que dárselo todo masticado, como si fuera tonto. A diferencia de otros directores que dicen que dos y dos son cuatro, Lubitsch dice dos y dos... y eso es todo. El público saca sus propias conclusiones."
"En mis películas no hay grande movimientos de cámara ni puntos de vista destinados a demostrar que soy un director de cine. [...] En Europa, un director puede tomarse todo el tiempo del mundo para crear una atmósfera, y meter un montón de escenas de nubes que se disuelven; pero el público de aquí, si les muestras las nubes por segunda vez, espera ver entre ellas un aeroplano."
"Me gustaría morir a los 104 años, completamente sano, asesinado por un marido que me acabara de pillar, in fraganti, con su joven esposa."
"No tengo tiempo para considerarme un inmortal del arte. Hago películas sólo para entretener a la gente y las hago tan honradamente como puedo."
"Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?... Además, mientras esperamos a Marilyn Monroe todo el equipo, no perdemos totalmente el tiempo... Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer Guerra y Paz y Los miserables."
"Marilyn no necesita lecciones de interpretación; lo que necesita es ir al colegio Omega, en Suiza, donde dan cursos de puntualidad superior."
"Me han preguntado si volveré a trabajar con M. M, y tengo una respuesta clara. Lo he discutido con mi médico, mi psiquiatra y mi contable, y todos me han dicho que soy demasiado viejo y demasiado rico para someterme de nuevo a una prueba semejante."
"Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tenía ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así."
"Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la II Guerra Mundial. Hay una cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena."
"El problema de Marilyn es que se enamoraba con mucha rapidez. No era la clase de mujer que se supone que debe ser un símbolo sexual, y eso la mató... Marilyn era una mezcla de pena, amor, soledad y confusión."
"Marilyn Monroe era de carne, y se fotografiaba de carne. Tenías la impresión de que bastaba con alargar la mano para poder tocarla."
"Si hay algo que odie más que el que no me tomen en serio es que me tomen demasiado en serio."
"Tengo diez mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡No debes aburrir!. El décimo dice: tienes que tener derecho al montaje final de la película."
"Es aburrido ver a alguien entrar en una casa por la puerta. Es mucho más interesante cuando alguien entra por la ventana."
"Los austríacos han conseguido el malabarismo de convertir a Beethoven en austríaco y a Hitler en alemán."
"Un húngaro es alguien que entra contigo en una puerta giratoria y sale antes que tú."
"Creen que la lentitud y la solemnidad son sinónimos de profundidad."
"Escribir un guión no es esperar a que llegue la musa y te bese en la frente; es un trabajo muy duro. He hecho ambos trabajos, y sé que dirigir es un placer y escribir un guión es un rollo."
"Del mismo modo que todo el mundo odia a Estados Unidos, todo Estados Unidos odia a Hollywood. Existe el profundo prejuicio de que todos nosotros somos tipos superficiales que ganamos diez mil dólares a la semana y que no pagamos impuestos; que nos tiramos a todas las chicas; que tenemos profesores en casa que dan clases a nuestros hijos de cómo subirse a los árboles; que cada uno de nosotros tiene dieciséis criados y que todos conducimos un Maserati. Pues sí, todo esto es verdad. ¡Aunque os muráis de envidia!."
"Todos los días miro las esquelas de los periódicos y me fijo sobre todo en la edad del muerto. La mayoría son más jovenes que yo. Me asusto y pienso: a lo mejor, lo único que sucede es que se han olvidado de mí."
"Si el Cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo."
"He vivido la época en que se temió que el cine se viera desplazado por la novedad de la televisión. Pero no he compartido ese miedo porque sé que la radio y los discos no pueden destruir la ópera. La televisión no ha podido acabar con el cine porque la gente quiere estar allí, quieren ser los primeros, quieren oir las risas de otras personas."
"Las mujeres más interesantes en una película son las putas."
"Esas cosas horribles que son tan necesarias y que hacen a la gente millonaria -me refiero a los efectos especiales- no las sé hacer, no sé rodar choques de coches... En esta época, por lo que respecta a los argumentos, creo que ya está todo inventado. Ahora se hacen remakes."
"Quizás El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard) es una película cínica, pero para mí esa película es Hollywood; el guionista, el agente, la estrella olvidada, todos eran retratos del natural."
"Antonioni seguro que es un gran director, un gran artista. Pero en lo que a mí se refiere, soy incapaz de mantenerme despierto."
"Sobre Ingmar Bergman debo decir que los críticos no tienen ni idea de lo que está diciendo, pero, pese a todo, les chifla... Existe una asociación internacional de ese tipo de críticos, capaces de extasiarse ante el asno muerto de Cocteau envuelto con telas encima de un piano."
"Comprendo sin dificultad por qué Godard ha podido por sí sólo exterminar varias empresas productoras."
Como póstumo rasgo de humor, la lápida de Billy Wilder en el Westwood Memorial.

Lápida de Billy Wilder en Westwood Memorial con el texto: "I'm a writer but then nobody's perfect" ("Soy escritor, pero nadie es perfecto").
lunes, 18 de julio de 2011
Citas cinematográficas II

WOODY ALLEN
Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.
¡Qué equivocada estaba Emily Dickinson!. La esperanza no es esa cosa con plumas. La cosa con plumas ha resultado ser mi sobrino. Tengo que llevarle a un especialista en Zurich. (Sin plumas)
El sexo entre dos personas es una cosa hermosa; entre cinco es fantástico...
Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.
Mis padres no solían pegarme; lo hicieron sólo una vez: empezaron en Febrero de 1940 y terminaron en Mayo del 43.
Hay dos tipos de personas: los buenos y los malos. Los buenos duermen bien, pero los malos parece que se lo pasan mejor cuando están despiertos.
Nietzsche dice que nosotros viviremos la misma vida nuevamente. Dios!, yo tendré que ver de nuevo a mi agente de seguros.
Puede el hombre conocer el universo?, Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil.
Trabajo de psiquiatra: actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad. Me pagan ocho personas. (Zelig)
El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte. (La última noche de Boris Grouchenko)
El sexo es lo más divertido que he hecho sin sonreir. (Annie Hall)
El dinero no lo es todo, pero es mejor que la salud. A fin de cuentas, no se puede ir a la carnicería y decirle al carnicero: -Mira que moreno estoy, y además no me resfrío nunca; y suponer que va a regalarte su mercancía (A menos que el carnicero sea un idiota). (Sin plumas)
Me gusta leer pornografía en Braile. (Bananas)
Para tí soy ateo. Para Dios, soy la fiel oposición. (Recuerdos)
Téngase presente también que para el amante la amada es siempre el más bello objeto imaginable, si bien para un extraño resultará indistinguible de cualquier variedad de salmónidos. (Sin plumas)
Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran unas ganas de invadir Polonia. (Misterioso asesinato en Manhattan)
Tú usas el sexo para expresar cualquier emoción menos amor. (Maridos y mujeres)
Métodos de desobedencia cívica:
Huelga de Hambre: en ella los oprimidos renuncian al alimento mientras no sean satisfechas sus exigencias. Los políticos solapados acostumbran a ponerles bizcochos al alcance de la mano o tal vez queso de cabra, pero hay que resistir. El problema que plantea la huelga de hambre es que al cabo de unos ciertos días se puede estar francamente hambriento, sobre todo cuando camiones con altavoces han sido pagados para desfilar anunciando -Um... que pollo!-. Una variante para aquellos cuyas convicciones políticas no sean tan radicales, es dejar de comer cebollinos.
Sentada: se efectúa el traslado al lugar previsto y se procede a sentarse, pero hay que estar sentado todo el tiempo. De otro modo, como se estaría es en cuclillas, postura que carece de significado político.
Manifestaciones: el aspecto clave de una manifestación es que tiene que ser visible. Si una persona se manifiesta con carácter privado en su domicilio no constituye técnicamente una manifestación, sino meramente una acción estúpida o comportarse como un asno. (Sin plumas)
Me divorcié de mi mujer porque me dejó por otra mujer. (Manhattan)
No creo en una vida posterior, pero por si acaso me he cambiado de ropa interior. (Sin plumas)
La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría después de tí.
Yo no quiero casarme, sólo quiero divorciarme. (La última noche de Boris Grouchenko)
La CIA no se la juega, parte de sus hombres luchan con el presidente y otros luchan contra él. (Bananas)
Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén. (Annie Hall)
El león y la gacela yacerán juntos, pero la gacela no dormirá muy bien. (Sin plumas)
Acabo de conocer a un hombre maravilloso; es de ficción, pero no se puede tener todo. (La rosa púrpura de El Cairo)
En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión. (Annie Hall)
El dinero es mejor que la pobreza, aunque sólo sea por razones económicas.
No es que tenga miedo a morirme, es tan solo que no quiero estar allí cuando suceda. (Sin plumas)
Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto. (Annie Hall)
Nunca debes matar a un hombre, sobre todo si eso significa quitarle la vida. (La última noche de Boris Grouchenko)
Hoy vi un crepúsculo rojo y gualda y pensé ¡Qué insignificante soy!. Naturalmente, también pensé eso ayer, y llovió. Me sentí asaltado por el odio hacia mí mismo, y proyecté de nuevo suicidarme... esta vez aspirando hondo cerca de un vendedor de seguros. (Sin plumas)
Él era tan duro y romántico como la ciudad que amaba. Tras sus gafas de montura negra se agazapaba el vibrante poder sexual de un jaguar. Nueva York era su ciudad y siempre lo sería. (Manhattan)
Lo asombroso de cuando uno está enamorado es que experimenta un impulso de cantar. Hay que resistirlo a toda costa, y debe procurarse también que el macho ardiente no recite las letras de las canciones. (Sin plumas)
Yo intento hacer con las mujeres lo que Einsenhover ha estado haciendo al país. (Annie Hall)
Nunca he tenido un orgasmo no adecuado. El peor orgasmo que tuve fue uno que me costó dinero. (Manhattan)
La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la estatua de la Libertad. (Delitos y faltas)
Se suicidó, era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía "salgo por la ventana".
El aspecto positivo de la muerte es que es una de las pocas cosas que pueden efectuarse estando cómodamente tumbado. (Sin plumas)
Nunca había sido capaz de enamorarme, no había encontrado a la mujer perfecta; siempre había algo malo. Y entonces conocí a Doris, una mujer maravillosa, con una gran personalidad. Pero por alguna razón, no me atraía sexualmente, no me preguntes por qué. Luego conocí a Rita, un animal, indecente, problemática. Me encantaba irme a la cama con ella, pero después siempre deseaba volver con Doris. Entonces, pensé, si pudiera poner el cerebro de Doris en el cuerpo de Rita sería maravilloso. Y pensé, por qué no?. Así que preparé la operación y todo fue perfectamente, cambié las personalidades e hice a Rita una mujer ardiente, dulce, sexy, maravillosa, madura... Y me enamoré de Doris. (Recuerdos)
El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
Yo fui expulsado del colegio por copiar en el examen de metafísica; miré en el alma del muchacho que se sentaba al lado de mí.
Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista. (Manhattan)
No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.(La última noche de Boris Grouchenko)
La mayoría del tiempo no me divierto mucho. El resto del tiempo no proporciono ninguna diversión a los demás.
Las mujeres más lindas resultan casi siempre las más aburridas, y ese es el por qué de que ciertas personas no crean en Dios. (Sin plumas)
Todos los hombres son mortales. Sócrates era mortal. Por lo tanto, todos los hombres son Sócrates. Lo que significa que todos los hombres son homosexuales. (La última noche de Boris Grouchenko)
Un vendedor ambulante sigue su camino calle abajo vendiendo bollos calientes. Le atacan unos perros y se sube a un árbol. Para su desgracia, hay más perros en la copa del árbol. (Cómo acabar de una vez por todas con la cultura)
Te quiero contar una historia tremenda acerca de la anticoncepción oral: le dije a esa chica que si quería hacer el amor conmigo y me dijo que no.
Mi cerebro es mi segundo órgano favorito. (El dormilón)
Si Dios me hiciera una señal, como abrirme una buena cuenta en un banco suizo. ( La última noche de Boris Grouchenko)
Hay peores cosas en la vida que en la muerte. Si has pasado una tarde con un vendedor de seguros sabes a lo que me refiero.
Los estudiantes que logran la unidad no podrán luego salir por la puerta de clase.
No creo en las relaciones extramatrimoniales. La gente debería aparearse para siempre, como las palomas, o los católicos. (Manhattan)
Hoy soy una estrella. ¿Qué seré mañana? ¿Un agujero negro?.
¡Señor, Señor! ¿Qué has estado haciendo tú últimamente?. (Sin plumas)
No te metas con la masturbación. Es hacer el amor con alguien a quien yo quiero. - Audio (Annie Hall)
Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño, y como solía dormir con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome. (Bananas)
¿Es sucio el sexo?. Únicamente si se hace bien.
A continuación, algunos pasajes de actuaciones de Woody Allen en sus comienzos:
Una vez, va y me secuestran. Estaba parado delante de la escuela cuando de pronto llega un coche negro, bajan dos tipos y me preguntan si quiero ir con ellos a un país donde todo son hadas y duendes y podré tener todos los tebeos que quiera, y bombones de chocolate, y golosinas, ya saben. Y yo les dije que sí. Entonces subí al coche con ellos, porque pensé, qué diablos, este fin de semana tampoco tengo nada que hacer.
Así que se me llevan y envían a mis padres una nota de rescate. Pero resulta que mi padre tiene malos hábitos de lectura, y aquella noche se acostó con la nota de rescate y se quedó dormido antes de terminarla. Entretanto, me llevan a Nueva Jersey maniatado y amordazado. Cuando mis padres comprenden por fin que estoy secuestrado, pasan a la acción de inmediato: alquilan mi habitación.
La nota de rescate dice que mi padre debe dejar mil dólares dentro de un árbol hueco en Nueva Jersey. Reunir los mil dólares no le costó nada, pero al cargar el árbol hueco hasta Nueva Jersey se hernió.
{} El FBI rodea la casa. "Soltad al chico -exigen-, dadnos las pistolas y salid con las manos en alto." Los secuestradores contestan: "Soltaremos al chico, pero dejad que nos quedemos las pistolas y que subamos al coche." El FBI dice: "Soltad al chico y subid al coche, pero dadnos las pistolas." Los secuestradores insisten: "Soltaremos al chico, pero dejadnos quedar con las pistolas, no necesitamos el coche." El FBI contesta: "Quedaos con el chico.. ." Esperen un momento, creo que aquí he metido la pata. El FBI decide utilizar gases lacrimógenos. Pero no tienen gases lacrimógenos, de manera que varios de los agentes empiezan a interpretar la escena de la muerte de Camille. Con los ojos arrasados de lágrimas, mis secuestradores se rinden. Los condenan a quince años de trabajos forzados, pero doce de ellos se fugan, unidos por una larga cadena sujeta a los tobillos, haciéndose pasar por una gigantesca pulsera de amuletos.
Disculpen un momento, pero es que debo comprobar la hora. Aquí son muy puntillosos respecto a la hora, y, por lo que oigo ahí detrás, parece que el conjunto ya ha comenzado a preparar sus instrumentos. » (Contempla el reloj y lo levanta en alto, como para que lo vieran los 1.200 espectadores). «No sé si ustedes lo verán, pero es un reloj muy elegante.» Se lo acerca a la cara y lo examina con atención. «Tiene incrustaciones de mármol. Creo que me da un aire italiano.» Una pausa. «Me lo dio mi abuelo en su lecho de muerte. Y muy bien de precio.»
Y ahora viene una historia que les parecerá increíble. Una vez cacé un alce. Me fui de cacería a los bosques del estado de Nueva York y cacé un alce. Así que lo aseguré sobre el parachoques de mi automóvil y emprendí el regreso a casa por la carretera de West Side. Pero lo que yo no sabía es que la bala no le había penetrado en la cabeza; sólo le había rozado el cráneo y lo había dejado inconsciente. Y justo cuando estaba cruzando el túnel de Holland, el alce se despertó. Así que estaba conduciendo con un alce vivo en el parachoques, y el alce hizo señal de girar. Y en el estado de Nueva York hay una ley que prohíbe llevar un alce vivo en el parachoques los martes, los jueves y los sábados. Me entró un miedo tremendo. Y de pronto lo recordé: unos amigos míos celebraban una fiesta de disfraces. Iré allí, me dije. Llevaré el alce. Me desprenderé de él en la fiesta. Ya no será responsabilidad mía. Así que me dirigí a la casa de la fiesta y llamé a la puerta. El alce estaba a mi lado. Cuando el anfitrión abrió, lo saludé: "Hola, ya conoces a los Solomon. " Entramos. El alce se incorporó a la fiesta. Le fue muy bien. Ligó y todo. Un tipo se pasó una hora y media tratando de venderle un seguro. Dieron las doce de la noche, y empezaron a repartir los premios a los mejores disfraces. El primer premio fue para los Berkowitz, un matrimonio disfrazado de alce. El alce quedó segundo. ¡Eso le sentó fatal! El alce y los Berkowitz cruzaron sus astas en la sala de estar, y quedaron todos inconscientes. »Yo me dije: Ésta es la mía. Me llevé el alce, lo até sobre el parachoques y salí pitando hacia el bosque. Pero me había llevado a los Berkowitz. Así que estaba conduciendo con una pareja de judíos en el parachoques. Y en el estado de Nueva York hay una ley que, los martes, los jueves y muy especialmente los sábados... A la mañana siguiente, los Berkowitz despertaron en pleno bosque disfrazados de alce. Al señor Berkowitz le dieron caza, lo disecaron y lo colocaron como trofeo en el Club Atlético de Nueva York. Pero les salió el tiro por la culata, porque es un club donde no se admiten judíos.
miércoles, 6 de julio de 2011
Citas cinematográficas I
A lo largo de la Historia del Cine han ido apareciendo una serie de personajes (productores, directores, actores, etc.) que, junto a su gran calidad como profesionales en sus diferentes campos, han destacado por sus opiniones personales y su sentido del humor desarrollado a través de libros, artículos, entrevistas y reuniones diversas.
Recogidas en diferentes medios he recopilado las correspondientes a alguno de estos genios del celuloide, empezando por el que, quizás, ha dejado más muestras de su humor corrosivo, el genial Groucho Marx.
GROUCHO MARX

Groucho Marx ha demostrado un gran ingenio en cualquier situación. Incluso para su descanso eterno preparó una de sus citas más conocidas: "Disculpen que no me levante"
Sus citas más célebres:
Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer.
Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.
¿A quien va usted a creer?, ¿a mi, o a sus propios ojos?
Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.
Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.
Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!
Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún ida espero leerlo.
¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?
La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.
La inteligencia militar es una contradicción en los términos.
Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto como pudo ponerse mi pijama.
La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.
He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.
Debo confesar que nací a una edad muy temprana.
O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.
Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.
Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.
Citadme diciendo que me han citado mal.
El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.
Bebo para hacer interesantes a las demás personas.
Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.
¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.
¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.
La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí.
El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.
Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.
Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.
No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa.
El matrimonio es la principal causa de divorcio.
Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.
¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.
Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.
Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!
Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.
El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.
No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia... (Los Hermanos Marx en el Oeste)
Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.
¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.
- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.
M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.
- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.
Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.
No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.
"Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."
Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?
Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)
Que de le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.
Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.
Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.
Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.
Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.
Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en periodo de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)
Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortunau2026
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.
He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.
Por experiencia propia, recomiendo encarecidamente a cualquier persona que sea rica, inteligente y divertida.
Una amiga invitada a cenar pregunta: "Groucho, ¿no tendrás ancas de rana?".
"No -contesta- es el reumatismo lo que me hace andar así".
Los productores han leído el guión de 'Los hermanos Marx en el Oeste' y están
dudando entre invertir su dinero en la película o abrir un burdel. Me he ofrecido como pianista.
Coincidí en un ascensor con la Garbo, tocada con uno de sus famosos sombreros
masculinos. Le dije: "Hola", y comoquiera que no respondió, me disculpé: "Oh,
perdón, creí que era usted un conocido".
No me gustó 'Sansón y Dalila', con Víctor Mature y Hedy Lamarr, porque no me
gustan las películas en las que el héroe tiene unas tetas más grandes que las de
la heroína.
Hace poco me premiaron en Iowa. Y luego en París. Dios mío, cambiaría todo
eso por una erección.
Mucha gente sostiene que el matrimonio acaba con el romance. Estoy de
acuerdo: cada vez que tengo un romance mi mujer trata de acabar con él.
Es muy agradable estar casado de nuevo y pensar en todas las insinuaciones
que podré hacer a mujeres desconocidas en cuanto me divorcie.
Hay épocas en las que estoy casado, y hay épocas en las que tengo secretaria.
. Mi nueva esposa cocinó ayer por primera vez. Probé un bocado, saqué el coche
del garaje, tomé una habitación en el Beverly Wilshire y allí pasé tres días
dudando entre el suicidio o el divorcio.
Durante un tiempo fui socio de un club en el que mujeres y hombres comían en
salones separados. De entonces proviene seguramente mi afición a travestirme y a
visitar los servicios cada diez minutos.
Ya soy viejo. Lo más guarro que mi mujer y yo logramos hacer es sentarnos el
uno frente al otro y hacernos mutuamente la manicura.
Hasta que uno no se ha limpiado los zapatos con el vestido nuevo de la
esposa, no sabe nada del amor... ni de la esposa.
Con el paso de los años he ido simplificando mi vida hasta lo único que
tiene una importancia capital: el juego y el sexo.
La diferencia entre la política y el matrimonio es que en política has de
acostarte con cualquiera.
Sólo hay una cosa más falsa que mi bigote: yo.
Salvo en la ropa, en los institutos de la belleza y en Sinatra, las mujeres no coinciden en nada.
En 1959 asistí a 336 cenas. Sólo fui invitado a 12.
Mi perro no me dirige la palabra desde que le mordí.
Lo bueno de las revistas musicales es que convives con treinta o cuarenta coristas que exhiben partes de su anatomía que en otros ámbitos reservan para el hombre con el que se casan.
En materia de animales domésticos, no hay ninguno que se pueda comparar con una sencilla corista carente de pedigrí.
Cuando empecé en el teatro de variedades todos los actores robábamos un poco, cosillas sin importancia como toallas de hotel y pequeñas alfombras. Había unos cuantos actores que arremetían contra cualquier cosa que pudieran meter en su baúl. Un actor fue sorprendido tratando de escapar con un enano que formaba parte de otro número.
Harpo heredó las cualidades de mi madre: amabilidad, comprensión y cordialidad. Yo heredé lo que quedaba.
Me ha dado por la filantropía. En vez de pagar impuestos voy a destinar mi
dinero a la Fundación para el Cuidado y Mejora de Mr. Groucho Marx.
Supriman a las esposas y ya no habrá divorcios.
Arthur, hijo menor de Groucho le espeta: "Papá, el hombre de la basura está
aquí". A lo que él responde: "Dile que hoy no queremos".
Tras mi último divorcio, mi vida sexual se reduce a las cartas de admiración
de una lesbiana de edad madura que necesita que le preste ochocientos dólares.
Dejé de frecuentar el hogar de los Bogart porque estaba sobre una colina, y
cuando Humphrey abusaba de la bebida, cosa que sucedía a diario, se entretenía
despeñando a algún invitado ladera abajo.
Me he aficionado al psicoanálisis desde que me han entrado ganas de casarme
de nuevo.
Las mujeres tienen infinitamente más tiempo libre que los hombres: ellas no
están ocupadas todo el día persiguiendo mujeres.
El doctor me ha recetado contra el insomnio unos supositorios tan efectivos
que el otro día pisé uno y se me durmió un pie.
¿Quién puede pensar en suicidarse estando el precio del gas en 48 dólares al
mes?
Yo sólo me siento a la mesa de un político si paga él.
Presidente Truman a Groucho: "Usted me suena de algo". Groucho a Truman: "Sí, soy el tipo del bigote negro al que siempre trata usted de imitar en sus discursos".
Decidme, os lo ruego, ¿qué personas se levantan con el alba? Policías, bomberos, basureros, conductores de autobús, dependientes y otros de las clases más humildes. No ves a Marilyn Monroe levantándose a las seis de la mañana... la verdad es que yo no veo a Marilyn levantándose a ninguna hora, lo cual es una lástima.
Los cigarros me dan un aspecto varonil. Con uno en la boca no hay posibilidad de ser confundido con una chica.
Las películas no me hacen justicia. Ninguna cámara puede captar mi belleza interior.
Groucho rechazó así una aparición gratuita en un programa de televisión: "Yo
soy un artista con la cabeza en las nubes, pero mi agente tiene una pasión por el dinero que es casi una enfermedad, y metió la cabeza en el horno la última vez que trabajé gratis".
En uno de sus artículos una revista de coches quiso saber qué había en la guantera de Groucho Marx. El cómico respondió: "La última vez que miré había un bikini de mujer, una mujer sin bikini, medio sandwich de queso y una carta de la sociedad financiera que me decía que debo 5.000 dólares de los 5.000 dólares que cuesta mi coche.
En Hollywood nadie escribe su propio correo. La correspondencia es siempre
enviada al abogado, al médico, al agente. Si uno recibe una carta de su dentista, nunca le contesta. Se limita a enviarle las pocas caries que le queden, y él las empasta y se las remite a su abogado.
Hay hombres tan poco dotados para las relaciones sociales que caen mal hasta
en los burdeles.
He escrito mis libros aprovechando los ratos interminables en que esperaba a
que mi mujer se arreglara para salir a cenar.
Mire que dar una fiesta y no invitarme... He estado a punto de no venir.
Groucho responde a la solicitud por correo de un autógrafo por parte de una
admiradora: "Ahí va mi firma. Te enviaría también un mechón de mi cabello, pero
lo he enviado a la lavandería a limpiarlo".
Cortejé a una dama durante casi dos años, hasta que descubrí que sus gustos
eran idénticos a los míos: ella también estaba loca por las mujeres.
Ser viejo es tener más ataques cardiacos que erecciones.
Si las ostras tienen perlas es porque hasta los machos de las ostras saben
que de las hembras no se obtiene nada a cambio de nada.
El intelectual es un tipo con úlcera, caspa y lentes de aumento.
Recogidas en diferentes medios he recopilado las correspondientes a alguno de estos genios del celuloide, empezando por el que, quizás, ha dejado más muestras de su humor corrosivo, el genial Groucho Marx.
GROUCHO MARX

Groucho Marx ha demostrado un gran ingenio en cualquier situación. Incluso para su descanso eterno preparó una de sus citas más conocidas: "Disculpen que no me levante"
Sus citas más célebres:
Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer.
Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.
¿A quien va usted a creer?, ¿a mi, o a sus propios ojos?
Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.
Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.
Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!
Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún ida espero leerlo.
¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?
La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.
La inteligencia militar es una contradicción en los términos.
Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto como pudo ponerse mi pijama.
La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.
He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.
Debo confesar que nací a una edad muy temprana.
O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.
Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.
Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.
Citadme diciendo que me han citado mal.
El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.
Bebo para hacer interesantes a las demás personas.
Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.
¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.
¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.
La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí.
El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.
Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.
Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.
No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa.
El matrimonio es la principal causa de divorcio.
Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.
¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.
Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.
Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!
Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.
El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.
No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia... (Los Hermanos Marx en el Oeste)
Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.
¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.
- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.
M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.
- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.
Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.
No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.
"Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."
Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?
Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)
Que de le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.
Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.
Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.
Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.
Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.
Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en periodo de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)
Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortunau2026
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.
He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.
Por experiencia propia, recomiendo encarecidamente a cualquier persona que sea rica, inteligente y divertida.
Una amiga invitada a cenar pregunta: "Groucho, ¿no tendrás ancas de rana?".
"No -contesta- es el reumatismo lo que me hace andar así".
Los productores han leído el guión de 'Los hermanos Marx en el Oeste' y están
dudando entre invertir su dinero en la película o abrir un burdel. Me he ofrecido como pianista.
Coincidí en un ascensor con la Garbo, tocada con uno de sus famosos sombreros
masculinos. Le dije: "Hola", y comoquiera que no respondió, me disculpé: "Oh,
perdón, creí que era usted un conocido".
No me gustó 'Sansón y Dalila', con Víctor Mature y Hedy Lamarr, porque no me
gustan las películas en las que el héroe tiene unas tetas más grandes que las de
la heroína.
Hace poco me premiaron en Iowa. Y luego en París. Dios mío, cambiaría todo
eso por una erección.
Mucha gente sostiene que el matrimonio acaba con el romance. Estoy de
acuerdo: cada vez que tengo un romance mi mujer trata de acabar con él.
Es muy agradable estar casado de nuevo y pensar en todas las insinuaciones
que podré hacer a mujeres desconocidas en cuanto me divorcie.
Hay épocas en las que estoy casado, y hay épocas en las que tengo secretaria.
. Mi nueva esposa cocinó ayer por primera vez. Probé un bocado, saqué el coche
del garaje, tomé una habitación en el Beverly Wilshire y allí pasé tres días
dudando entre el suicidio o el divorcio.
Durante un tiempo fui socio de un club en el que mujeres y hombres comían en
salones separados. De entonces proviene seguramente mi afición a travestirme y a
visitar los servicios cada diez minutos.
Ya soy viejo. Lo más guarro que mi mujer y yo logramos hacer es sentarnos el
uno frente al otro y hacernos mutuamente la manicura.
Hasta que uno no se ha limpiado los zapatos con el vestido nuevo de la
esposa, no sabe nada del amor... ni de la esposa.
Con el paso de los años he ido simplificando mi vida hasta lo único que
tiene una importancia capital: el juego y el sexo.
La diferencia entre la política y el matrimonio es que en política has de
acostarte con cualquiera.
Sólo hay una cosa más falsa que mi bigote: yo.
Salvo en la ropa, en los institutos de la belleza y en Sinatra, las mujeres no coinciden en nada.
En 1959 asistí a 336 cenas. Sólo fui invitado a 12.
Mi perro no me dirige la palabra desde que le mordí.
Lo bueno de las revistas musicales es que convives con treinta o cuarenta coristas que exhiben partes de su anatomía que en otros ámbitos reservan para el hombre con el que se casan.
En materia de animales domésticos, no hay ninguno que se pueda comparar con una sencilla corista carente de pedigrí.
Cuando empecé en el teatro de variedades todos los actores robábamos un poco, cosillas sin importancia como toallas de hotel y pequeñas alfombras. Había unos cuantos actores que arremetían contra cualquier cosa que pudieran meter en su baúl. Un actor fue sorprendido tratando de escapar con un enano que formaba parte de otro número.
Harpo heredó las cualidades de mi madre: amabilidad, comprensión y cordialidad. Yo heredé lo que quedaba.
Me ha dado por la filantropía. En vez de pagar impuestos voy a destinar mi
dinero a la Fundación para el Cuidado y Mejora de Mr. Groucho Marx.
Supriman a las esposas y ya no habrá divorcios.
Arthur, hijo menor de Groucho le espeta: "Papá, el hombre de la basura está
aquí". A lo que él responde: "Dile que hoy no queremos".
Tras mi último divorcio, mi vida sexual se reduce a las cartas de admiración
de una lesbiana de edad madura que necesita que le preste ochocientos dólares.
Dejé de frecuentar el hogar de los Bogart porque estaba sobre una colina, y
cuando Humphrey abusaba de la bebida, cosa que sucedía a diario, se entretenía
despeñando a algún invitado ladera abajo.
Me he aficionado al psicoanálisis desde que me han entrado ganas de casarme
de nuevo.
Las mujeres tienen infinitamente más tiempo libre que los hombres: ellas no
están ocupadas todo el día persiguiendo mujeres.
El doctor me ha recetado contra el insomnio unos supositorios tan efectivos
que el otro día pisé uno y se me durmió un pie.
¿Quién puede pensar en suicidarse estando el precio del gas en 48 dólares al
mes?
Yo sólo me siento a la mesa de un político si paga él.
Presidente Truman a Groucho: "Usted me suena de algo". Groucho a Truman: "Sí, soy el tipo del bigote negro al que siempre trata usted de imitar en sus discursos".
Decidme, os lo ruego, ¿qué personas se levantan con el alba? Policías, bomberos, basureros, conductores de autobús, dependientes y otros de las clases más humildes. No ves a Marilyn Monroe levantándose a las seis de la mañana... la verdad es que yo no veo a Marilyn levantándose a ninguna hora, lo cual es una lástima.
Los cigarros me dan un aspecto varonil. Con uno en la boca no hay posibilidad de ser confundido con una chica.
Las películas no me hacen justicia. Ninguna cámara puede captar mi belleza interior.
Groucho rechazó así una aparición gratuita en un programa de televisión: "Yo
soy un artista con la cabeza en las nubes, pero mi agente tiene una pasión por el dinero que es casi una enfermedad, y metió la cabeza en el horno la última vez que trabajé gratis".
En uno de sus artículos una revista de coches quiso saber qué había en la guantera de Groucho Marx. El cómico respondió: "La última vez que miré había un bikini de mujer, una mujer sin bikini, medio sandwich de queso y una carta de la sociedad financiera que me decía que debo 5.000 dólares de los 5.000 dólares que cuesta mi coche.
En Hollywood nadie escribe su propio correo. La correspondencia es siempre
enviada al abogado, al médico, al agente. Si uno recibe una carta de su dentista, nunca le contesta. Se limita a enviarle las pocas caries que le queden, y él las empasta y se las remite a su abogado.
Hay hombres tan poco dotados para las relaciones sociales que caen mal hasta
en los burdeles.
He escrito mis libros aprovechando los ratos interminables en que esperaba a
que mi mujer se arreglara para salir a cenar.
Mire que dar una fiesta y no invitarme... He estado a punto de no venir.
Groucho responde a la solicitud por correo de un autógrafo por parte de una
admiradora: "Ahí va mi firma. Te enviaría también un mechón de mi cabello, pero
lo he enviado a la lavandería a limpiarlo".
Cortejé a una dama durante casi dos años, hasta que descubrí que sus gustos
eran idénticos a los míos: ella también estaba loca por las mujeres.
Ser viejo es tener más ataques cardiacos que erecciones.
Si las ostras tienen perlas es porque hasta los machos de las ostras saben
que de las hembras no se obtiene nada a cambio de nada.
El intelectual es un tipo con úlcera, caspa y lentes de aumento.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Una familia muy telegráfica
Tal y como aparece en mi perfil, casi toda mi vida laboral he estado trabajando en los servicios telegráficos españoles, pero no he sido un caso único en mi familia, ya que durante tres generaciones, abuela, padre, tíos y hermano, hemos formado parte de esa pequeña historia de Telégrafos.
Mi padre, nació en Madrid, en la plaza de Chamberí, el 14 de diciembre de 1916. En su nacimiento se da el caso curioso de que sus progenitores trabajaban en los dos sectores de las comunicaciones que tradicionalmente han estado enfrentados, ya que su padre era Oficial de Correos y su madre
Auxiliar de Telégrafos.
Mi abuela, nacida el 6 de septiembre de 1886, había aprobado las oposiciones correspondientes e ingresado en el Cuerpo de Telégrafos el 20 de agosto de 1914, es decir, fue coetánea de Clara Campoamor y Consuelo Álvarez.
Estuvo destinada en la Sala de Aparatos de Madrid, pasando después a la Sección 4ª (Comprobación y Estadística) de la Dirección General.
En enero de 1926 falleció su marido que, por entonces, era Jefe de la Estafeta de Ventas situada al principio de la Carretera de Aragón (hoy calle Alcalá), y quedó a cargo de tres hijos pequeños a los que tuvo que buscar plaza escolar en el Colegio de Huérfanos de Correos, que se encontraba en el Barrio de Prosperidad a la altura de la Colonia El Viso, muy cerca del domicilio familiar en la plaza de Blasco Ibáñez (hoy plaza de Arriba España), colegio y profesores de los que mi padre guardó siempre un recuerdo imborrable y cuyas ruinas tuve ocasión de ver durante mi niñez.

Allí, los tres hermanos cursaron sus estudios, y al terminar el Bachillerato con excelentes notas mi padre se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid.
A principios del verano del año 1936, mi abuela solicitó una comisión de servicio en San Sebastián que le fue concedida, y estando allí la sorprendió el estallido de la Guerra Civil que, en su rápida expansión, la separó de sus hijos a los que no volvió a ver hasta la finalización de la contienda.

Mientras tanto, mi padre tuvo que abandonar sus estudios, siendo reclutado y prestando servicio en el Cuerpo de Carabineros, en labores administrativas, hasta casi el final de la guerra, en que fue enviado al frente durante la Batalla del Ebro, cayendo prisionero de las tropas nacionales poco después, y enviado a un campo de concentración.
Al terminar la guerra, y después de hacer el periodo de servicio militar obligatorio durante tres años, dados sus antecedentes como huérfano de Correos, se presentó a las oposiciones convocadas para Técnico de dicho Cuerpo en 1943, en las que, después de haber aprobado los dos primeros exámenes con una excelente nota, fue denunciado como combatiente del bando republicano y suspendido en el último ejercicio, aunque el número de aprobados hasta ese momento no eran suficientes para cubrir las plazas estipuladas.
La rabia e impotencia ante la injusticia le hizo prometerse a si mismo que no volvería a intentar el acceso al Cuerpo de Correos, presentándose, al igual que sus hermanos, a las oposiciones para Telégrafos, oposiciones que aprobaron los tres. Mi padre ingresó en 28 de marzo de 1944 como Auxiliar telegrafista con un sueldo de 4.000 pts. anuales (las famosas 333,33 mensuales), y fue destinado a Barcelona, volviendo a Madrid para casarse en el mes de octubre de 1944.
Su hermano pequeño, Alfonso ingresó el 8 de julio de 1944, pero como se había presentado también a las oposiciones para la Compañía Telefónica Nacional de España y las había aprobado, no llegó a tomar posesión y pidió la excedencia , haciendo años después la carrera de Ingeniero de Telecomunicación jubilándose como Jefe de Planta en lo que ya era Telefónica a secas..
El mediano, Pedro, fue el primero que ingresó en el Cuerpo, como Auxiliar telegrafista, el 13 de julio de 1943, siendo destinado a Murcia, y posteriormente consiguiendo plaza en Madrid, en la Sala de Aparatos.
En Barcelona estuvo el joven matrimonio unos meses hasta conseguir el traslado a Madrid, con destino a la Oficina de Telégrafos de El Pardo, donde a los pocos días de comenzar a trabajar, el 23 de julio de 1945, nací yo.
Al cabo de algún tiempo pasó a prestar servicio en la Sala de Aparatos de Madrid, donde coincidió con su hermano Pedro, que también había conseguido el traslado, y que unos años más tarde, en 1952, pediría la excedencia para seguir trabajando como transmisor en S.I.T.A., y posteriormente fue destinado a la Habilitación del Centro Regional de Madrid, y poco después, el 22 de diciembre del año 1950 nacía mi hermano Antonio.

El periodo de su trabajo en la Habilitación duró varios años en los que ejerció prácticamente de segundo habilitado, interrumpidos en parte por una grave afección pulmonar que, por fortuna, consiguió vencer, y simultaneándolo con horas extraordinarias en el negociado de administración de Telegramas por Teléfono, hasta que al jubilarse el habilitado (cuyo cargo se había hecho hasta entonces por elección y sin distinción de categorías entre los funcionarios del Centro) e intentar presentarse como candidato, el Jefe de Centro Regional promulgó una orden según la cual no podía presentarse al cargo ningún funcionario que no perteneciese al Cuerpo Técnico de Telégrafos.
Una vez más burlado en sus legítimos derechos, pidió el traslado a la Dirección General, a una vacante que existía en la Oficialía Mayor/Conservación General, donde prestó servicio durante años.
Durante ese periodo, y dado que estaban adscritas a Conservación, tuvo también a cargo la administración de las cantinas existentes en el Palacio de Comunicaciones de Madrid, y fue nombrado varias veces como jefe de expedición en los turnos de verano para la Residencia de Suances, donde coincidió con un ilustre telegrafista, el otrora represaliado César Nieves Guardiola.

Después de aquel destino, y siempre dentro de la Dirección General, pasó a la Sección de Retribuciones y desde allí a la Sección de Giro, donde se jubiló.
Mientras tanto mi abuela había ido pasando por diferentes servicios hasta que se jubiló en la Intervención de Giro del Centro Regional de Madrid el año 1956, después de 42 años de servicio.
Siguió manteniendo contacto con sus antiguas compañeras durante mucho tiempo, juntándose sobre todo en las cafeterías cercanas a la zona de Cibeles, y los últimos años de su dilatada vida (murió en 1978 a los 92 años) los pasó en sendas residencias de telegrafistas, primero en la de la calle Alonso Heredia de Madrid y después en la que posteriormente se inauguró en Boadilla del Monte.
Mi padre iba viendo como sus hijos se hacían mayores, y que los dos pasaban a formar parte sucesivamente del Cuerpo de Telégrafos, con lo que formaban la tercera generación de telegrafistas en la familia.

En septiembre de 1966 aprobé las oposiciones de la Escala Auxiliar Mixta, siendo destinado a Guadalajara, donde prestaba servicio como Habilitado uno de los mejores telegrafistas y personas que he conocido, D. Rafael Delgado Dorrego, que en aquel momento ejercía las funciones de Jefe de Centro accidental al encontrarse de permiso el titular. En Guadalajara estuve hasta finales de 1967 en que conseguí el traslado a Madrid, siendo destinado a la Sala de Aparatos donde, después de un breve paso por el turno completo prolongado, pasé al turno primero firmando el aparato de Radio Canarias.
Posteriormente, en 1972 ascendí al Cuerpo Especial Ejecutivo y fui prestando servicio sucesivamente en el Negociado de Tráfico (1ª vez), Retribuciones, Intervención de Giro, Telegramas por Teléfono y Tráfico Telegráfico (2ª vez), donde permanecí hasta mi jubilación voluntaria en el año 2005 al cumplir los 60 años de edad, justo en el momento en que el traslado del Ayuntamiento al edificio hacía salir los servicios telegráficos del Palacio de Comunicaciones, después de haber permanecido allí durante 84 años.

Mi hermano Antonio que a los 15 años había entrado como ascensorista (aunque su labor consistió en atender la centralita telefónica) en la Escuela Oficial de Conde de Peñalver, aprobó las oposiciones a la Escala Auxiliar Mixta en 1971, siendo destinado a la Sala de Aparatos de Barcelona después del periodo de prácticas. Una vez allí solicitó el traslado a Madrid y se dispuso a hacer el servicio militar obligatorio, que, después del periodo de instrucción, realizó en el Gobierno Militar de Madrid, simultaneando sus obligaciones con prestaciones en la Sala de Aparatos. Al terminar el servicio militar recibió la confirmación de traslado a la Sala de Aparatos de Madrid, donde permaneció hasta 1986, en que inició un periplo por diferentes Gabinetes Telegráficos, comenzando por el de Justicia, después el de Instituciones Penitenciarias, para terminar en la Presidencia del Gobierno, donde presta servicio en la actualidad.
Ambos pertenecemos a la Junta Rectora de la Asociación de Amigos del Telégrafo de España desde su fundación en el año 2004, entidad cuya creación estamos convencidos que mi padre hubiera aprobado con satisfacción, y en la que se hubiera integrado si hubiera vivido hasta entonces.

Mi padre se jubiló el 1 de enero de 1986 después de más de 40 años de servicio en los que se supo ganar el respeto y la confianza de todos sus jefes y compañeros por su capacidad de trabajo y honradez, y, al igual que había hecho su madre, siguió asistiendo a reuniones periódicas en las que se juntaban antiguos compañeros telegrafistas, gozando de buena salud física y mental en compañía de su mujer, con la que celebró en 1994 sus bodas de oro, mientras iba viendo como se sumaban, primero los nietos en número de cinco y posteriormente los biznietos, hasta ocho.
En noviembre de 2002 fallecía su esposa de forma inesperada, y pocos meses después, víctima de una enfermedad que los médicos no supieron diagnosticar, el 15 de abril de 2003, se reunía con ella.
Mi padre, nació en Madrid, en la plaza de Chamberí, el 14 de diciembre de 1916. En su nacimiento se da el caso curioso de que sus progenitores trabajaban en los dos sectores de las comunicaciones que tradicionalmente han estado enfrentados, ya que su padre era Oficial de Correos y su madre
Auxiliar de Telégrafos.
Mi abuela, nacida el 6 de septiembre de 1886, había aprobado las oposiciones correspondientes e ingresado en el Cuerpo de Telégrafos el 20 de agosto de 1914, es decir, fue coetánea de Clara Campoamor y Consuelo Álvarez.
Estuvo destinada en la Sala de Aparatos de Madrid, pasando después a la Sección 4ª (Comprobación y Estadística) de la Dirección General.
En enero de 1926 falleció su marido que, por entonces, era Jefe de la Estafeta de Ventas situada al principio de la Carretera de Aragón (hoy calle Alcalá), y quedó a cargo de tres hijos pequeños a los que tuvo que buscar plaza escolar en el Colegio de Huérfanos de Correos, que se encontraba en el Barrio de Prosperidad a la altura de la Colonia El Viso, muy cerca del domicilio familiar en la plaza de Blasco Ibáñez (hoy plaza de Arriba España), colegio y profesores de los que mi padre guardó siempre un recuerdo imborrable y cuyas ruinas tuve ocasión de ver durante mi niñez.

Allí, los tres hermanos cursaron sus estudios, y al terminar el Bachillerato con excelentes notas mi padre se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid.
A principios del verano del año 1936, mi abuela solicitó una comisión de servicio en San Sebastián que le fue concedida, y estando allí la sorprendió el estallido de la Guerra Civil que, en su rápida expansión, la separó de sus hijos a los que no volvió a ver hasta la finalización de la contienda.

Mientras tanto, mi padre tuvo que abandonar sus estudios, siendo reclutado y prestando servicio en el Cuerpo de Carabineros, en labores administrativas, hasta casi el final de la guerra, en que fue enviado al frente durante la Batalla del Ebro, cayendo prisionero de las tropas nacionales poco después, y enviado a un campo de concentración.
Al terminar la guerra, y después de hacer el periodo de servicio militar obligatorio durante tres años, dados sus antecedentes como huérfano de Correos, se presentó a las oposiciones convocadas para Técnico de dicho Cuerpo en 1943, en las que, después de haber aprobado los dos primeros exámenes con una excelente nota, fue denunciado como combatiente del bando republicano y suspendido en el último ejercicio, aunque el número de aprobados hasta ese momento no eran suficientes para cubrir las plazas estipuladas.
La rabia e impotencia ante la injusticia le hizo prometerse a si mismo que no volvería a intentar el acceso al Cuerpo de Correos, presentándose, al igual que sus hermanos, a las oposiciones para Telégrafos, oposiciones que aprobaron los tres. Mi padre ingresó en 28 de marzo de 1944 como Auxiliar telegrafista con un sueldo de 4.000 pts. anuales (las famosas 333,33 mensuales), y fue destinado a Barcelona, volviendo a Madrid para casarse en el mes de octubre de 1944.
Su hermano pequeño, Alfonso ingresó el 8 de julio de 1944, pero como se había presentado también a las oposiciones para la Compañía Telefónica Nacional de España y las había aprobado, no llegó a tomar posesión y pidió la excedencia , haciendo años después la carrera de Ingeniero de Telecomunicación jubilándose como Jefe de Planta en lo que ya era Telefónica a secas..
El mediano, Pedro, fue el primero que ingresó en el Cuerpo, como Auxiliar telegrafista, el 13 de julio de 1943, siendo destinado a Murcia, y posteriormente consiguiendo plaza en Madrid, en la Sala de Aparatos.
En Barcelona estuvo el joven matrimonio unos meses hasta conseguir el traslado a Madrid, con destino a la Oficina de Telégrafos de El Pardo, donde a los pocos días de comenzar a trabajar, el 23 de julio de 1945, nací yo.
Al cabo de algún tiempo pasó a prestar servicio en la Sala de Aparatos de Madrid, donde coincidió con su hermano Pedro, que también había conseguido el traslado, y que unos años más tarde, en 1952, pediría la excedencia para seguir trabajando como transmisor en S.I.T.A., y posteriormente fue destinado a la Habilitación del Centro Regional de Madrid, y poco después, el 22 de diciembre del año 1950 nacía mi hermano Antonio.

El periodo de su trabajo en la Habilitación duró varios años en los que ejerció prácticamente de segundo habilitado, interrumpidos en parte por una grave afección pulmonar que, por fortuna, consiguió vencer, y simultaneándolo con horas extraordinarias en el negociado de administración de Telegramas por Teléfono, hasta que al jubilarse el habilitado (cuyo cargo se había hecho hasta entonces por elección y sin distinción de categorías entre los funcionarios del Centro) e intentar presentarse como candidato, el Jefe de Centro Regional promulgó una orden según la cual no podía presentarse al cargo ningún funcionario que no perteneciese al Cuerpo Técnico de Telégrafos.
Una vez más burlado en sus legítimos derechos, pidió el traslado a la Dirección General, a una vacante que existía en la Oficialía Mayor/Conservación General, donde prestó servicio durante años.
Durante ese periodo, y dado que estaban adscritas a Conservación, tuvo también a cargo la administración de las cantinas existentes en el Palacio de Comunicaciones de Madrid, y fue nombrado varias veces como jefe de expedición en los turnos de verano para la Residencia de Suances, donde coincidió con un ilustre telegrafista, el otrora represaliado César Nieves Guardiola.

Después de aquel destino, y siempre dentro de la Dirección General, pasó a la Sección de Retribuciones y desde allí a la Sección de Giro, donde se jubiló.
Mientras tanto mi abuela había ido pasando por diferentes servicios hasta que se jubiló en la Intervención de Giro del Centro Regional de Madrid el año 1956, después de 42 años de servicio.
Siguió manteniendo contacto con sus antiguas compañeras durante mucho tiempo, juntándose sobre todo en las cafeterías cercanas a la zona de Cibeles, y los últimos años de su dilatada vida (murió en 1978 a los 92 años) los pasó en sendas residencias de telegrafistas, primero en la de la calle Alonso Heredia de Madrid y después en la que posteriormente se inauguró en Boadilla del Monte.
Mi padre iba viendo como sus hijos se hacían mayores, y que los dos pasaban a formar parte sucesivamente del Cuerpo de Telégrafos, con lo que formaban la tercera generación de telegrafistas en la familia.

En septiembre de 1966 aprobé las oposiciones de la Escala Auxiliar Mixta, siendo destinado a Guadalajara, donde prestaba servicio como Habilitado uno de los mejores telegrafistas y personas que he conocido, D. Rafael Delgado Dorrego, que en aquel momento ejercía las funciones de Jefe de Centro accidental al encontrarse de permiso el titular. En Guadalajara estuve hasta finales de 1967 en que conseguí el traslado a Madrid, siendo destinado a la Sala de Aparatos donde, después de un breve paso por el turno completo prolongado, pasé al turno primero firmando el aparato de Radio Canarias.
Posteriormente, en 1972 ascendí al Cuerpo Especial Ejecutivo y fui prestando servicio sucesivamente en el Negociado de Tráfico (1ª vez), Retribuciones, Intervención de Giro, Telegramas por Teléfono y Tráfico Telegráfico (2ª vez), donde permanecí hasta mi jubilación voluntaria en el año 2005 al cumplir los 60 años de edad, justo en el momento en que el traslado del Ayuntamiento al edificio hacía salir los servicios telegráficos del Palacio de Comunicaciones, después de haber permanecido allí durante 84 años.
Mi hermano Antonio que a los 15 años había entrado como ascensorista (aunque su labor consistió en atender la centralita telefónica) en la Escuela Oficial de Conde de Peñalver, aprobó las oposiciones a la Escala Auxiliar Mixta en 1971, siendo destinado a la Sala de Aparatos de Barcelona después del periodo de prácticas. Una vez allí solicitó el traslado a Madrid y se dispuso a hacer el servicio militar obligatorio, que, después del periodo de instrucción, realizó en el Gobierno Militar de Madrid, simultaneando sus obligaciones con prestaciones en la Sala de Aparatos. Al terminar el servicio militar recibió la confirmación de traslado a la Sala de Aparatos de Madrid, donde permaneció hasta 1986, en que inició un periplo por diferentes Gabinetes Telegráficos, comenzando por el de Justicia, después el de Instituciones Penitenciarias, para terminar en la Presidencia del Gobierno, donde presta servicio en la actualidad.
Ambos pertenecemos a la Junta Rectora de la Asociación de Amigos del Telégrafo de España desde su fundación en el año 2004, entidad cuya creación estamos convencidos que mi padre hubiera aprobado con satisfacción, y en la que se hubiera integrado si hubiera vivido hasta entonces.

Mi padre se jubiló el 1 de enero de 1986 después de más de 40 años de servicio en los que se supo ganar el respeto y la confianza de todos sus jefes y compañeros por su capacidad de trabajo y honradez, y, al igual que había hecho su madre, siguió asistiendo a reuniones periódicas en las que se juntaban antiguos compañeros telegrafistas, gozando de buena salud física y mental en compañía de su mujer, con la que celebró en 1994 sus bodas de oro, mientras iba viendo como se sumaban, primero los nietos en número de cinco y posteriormente los biznietos, hasta ocho.
En noviembre de 2002 fallecía su esposa de forma inesperada, y pocos meses después, víctima de una enfermedad que los médicos no supieron diagnosticar, el 15 de abril de 2003, se reunía con ella.
martes, 1 de septiembre de 2009
Radiografía del Télex
Ahora que la última Central Télex de España instalada en León ha cerrado definitivamente el pasado 1 de junio, dicho servicio ha pasado a formar parte de la historia de las telecomunicaciones, a pesar de haber tenido una importancia muy destacada desde su implantación en nuestro pais en 1954, hasta su desaparición en este año 2009.
Como muestra, os presento un documental titulado "Radiografía del Télex" realizado hacia el año 1970 en Super-8 (con una calidad mediana al haberse convertido primero a VHS y a continuación a ficheros MPEG y FLV) por tres compañeros telegrafistas, A. Gomara, J. Ortega y R. Navarro, y que nos presenta un panorama del servicio, tanto a nivel exterior, como a nivel técnico, de acuerdo con las características de la época.
Como muestra, os presento un documental titulado "Radiografía del Télex" realizado hacia el año 1970 en Super-8 (con una calidad mediana al haberse convertido primero a VHS y a continuación a ficheros MPEG y FLV) por tres compañeros telegrafistas, A. Gomara, J. Ortega y R. Navarro, y que nos presenta un panorama del servicio, tanto a nivel exterior, como a nivel técnico, de acuerdo con las características de la época.
jueves, 20 de agosto de 2009
El "Rayito"


Los aficionados al fútbol foráneos han identificado casi siempre dicho deporte en Madrid, únicamente con las imágenes de dos de sus equipos representativos: el Real Madrid y el Atlético de Madrid.
No obstante, como en cualquier otra gran ciudad de la geografía, los equipos de fútbol han proliferado en la capital desde la introducción del deporte en España a finales del siglo XIX. En aquellas primeras décadas, además de los dos clubs antes mencionados, existieron una serie de equipos que mantuvieron una dura y constante pugna deportiva con éllos; los nombres del Racing de Madrid, de la Gimnástica o del Nacional, están presentes en la memoria de los estudiosos de la historia deportiva, además de quedar plasmados en las crónicas de los periódicos de la época.
Al lado de estos clubs que formaban la élite del fútbol en Madrid, iban surgiendo, a lo largo de los años, una serie de equipos que sobrevivían en las diferente competiciones regionales y locales; unos patrocinados por diferentes Empresas de gran nivel (Boetticher, Pegaso, Plus Ultra, etc.): otros formados por entusiastas aficionados de diferentes barrios (Carabanchel , Madrileño , Moscardó, Puerta Bonita, Santa Ana, Ventas o Vallecas pueden ser ejemplos fehacientes), aunque la mayoría de éllos llevaron una trayectoria muy irregular y algunos terminaron desapareciendo, otros siendo absorbidos ( el caso de la A.D. Plus Ultra reconvertido en el Castilla-Real Madrid B es quizás el más conocido), y otros quedaron inmersos en las divisiones regionales más humildes.
Pero, entre toda esta pléyade de humildes equipos, hubo uno, creado como siempre por unos pocos aficionados de Vallecas en 1924, la A.D. El Rayo, que no quiso conformarse con la suerte acaecida a otros similares, y que, después de una trayectoria tan errante como la de éstos, se propuso salir del incógnito y presentar su tarjeta de visita deportiva a otras entidades situadas en los escalones más altos de la competición futbolística.
Así, después del primer ascenso a categoria nacional, el del año 1949 a 3ª división (habiendo cambiado dos años antes su nombre por el A.D. Rayo Vallecano), en la temporada 1955/56 se logró el ascenso por primera vez a la segunda categoría del fútbol español, y, aunque con altibajos en forma de descensos y ascensos motivados en buena manera por diferentes cambios de ubicación de su terreno de juego, en la temporada 1976/77 se consigue el primer ascenso a Primera División sin perder ningún partido en el Nuevo Estadio de Vallecas.
A partir de aquí, la historia es bien conocida. Una serie de descensos y ascensos de Primera a Segunda y viceversa, culminaron en una magnífica participación durante la temporada 2000/01 en la Copa de la UEFA, donde el equipo vallecano, hasta entonces un completo desconocido en Europa, mereció los elogios de toda la prensa especializada por su magnífica trayectoria, que le llevó imbatido hasta los cuartos de final. Después de su mayor racha continuada en Primera (cuatro años), el Rayo descendió a Segunda en el 2003, y al año siguiente a Segunda B, desde donde, sufriendo a lo largo de cuatro largos años pero contando siempre con el apoyo de sus incondicionales, al fin, en la temporada 2007/08 se alcanzó nuevamente el ascenso a la División de Plata, donde se realizó una gran campaña, prácticamente con el mismo equipo de 2ª B, peleando hasta las últimas jornadas de la competición por alcanzar el ascenso a Primera, categoría que es seguro recuperará en un futuro muy próximo.
Pero, una vez dedicados los párrafos anteriores a resumir, en breves líneas, el devenir del fútbol en Madrid, y el del Rayo particularmente, vamos a tratar de descifrar las causas por las que un equipo de barrio modesto, como fue en sus principios y sigue siendo en la actualidad el Rayo Vallecano, no se conformó con asumir ese papel y aspiró a metas más difíciles y elevadas.
Y aquí, ante todo, nos encontramos con un factor fundamental: la afición. El ser del “Rayito” no es, como en el caso de otros equipos, simplemente pagar una cuota e ir un domingo sí y otro no al campo de fúbol para ver un partido y pasar el rato. El rayismo es un sentimiento alojado en lo más profundo del alma de cada uno de sus seguidores. De entre mis ocho nietos hay cuatro nacidos en Vallecas. Los tres mayores tuvieron la desgracia de perder a su padre siendo muy niños, pero, antes de su fallecimiento, mi yerno que era uno de esos aficionados con el sentimiento del rayismo hundido en sus entrañas, comenzó a llevar a su hijo mayor al Teresa Rivero, para que aprendiera a reconocer lo que significaba ser del Rayo y a identificarse con el resto de la afición, muchos de cuyos componentes acogían al niño como algo propio, y le enseñaron a compartir con ellos las alegrías y las tristezas.
Más adelante, hará cinco años, mis tres nietos, ya abonados desde algún tiempo atrás, me empezaron a invitar a acompañarles en los partidos del Rayo en casa. Yo, la verdad, había sido socio y simpatizante del Real Madrid desde muy pequeño, ya que mi padre también lo era, y me mantuve hasta la era Miljanic, cuando, a pesar de ganar el doblete, descubrí que me aburría soberanamente, que los profesionales de la plantilla cada vez sentían menor amor por los colores del club, y que en el fútbol de base (esto lo pudo comprobar yo “in situ”) se enseñaba a los chavales a perder, si se consideraba necesario para los intereses del club. Había tenido la inmensa suerte de contemplar las evoluciones de aquella generación de grandes futbolistas de finales de los años 50 (Di Stefano, Puskas, Rial, Gento, Kopa, etc.), pero, además de los partidos del primer equipo, era muy aficionado a acudir a los partidos del Plus Ultra (que entonces era solamente filial del Real Madrid) y a los del Campeonato de Aficionados. En aquellos partidos descubrí a un equipo aguerrido y luchador, sin demérito de poseer una gran habilidad con el balón, el Rayo Vallecano, del que, al cabo de tantos años, aún recuerdo a dos jugadores que me impresionaron, pequeños de cuerpo pero grandes de corazón y dotes balompédicas; Felines y Potele.
En una época posterior, a principios de los 80, en que me dedicaba a arbitrar partidos de fútbol sala, tuve ocasión de conocerlos personalmente, ya que jugaban en una competición inter-empresas con un equipo de antiguos jugadores del Rayo, y, aún entonces, daban lecciones de humanidad, además de como manejar, controlar y chutar un balón.
Resumiendo, el haber aceptado las propuestas de mis nietos, me hizo abonarme a la temporada siguiente, y, con la actual, ya serán cinco las que llevo siguiendo las vicisitudes del “Rayito” desde mi localidad de la Lateral Baja del Teresa Rivero, encuadrado en la Peña Planeta Rayista, y acompañado por mis introductores, a los que se ha añadido mi nieto más pequeño que, a sus siete años de edad, lleva tres jugando en los equipos de la Fundación Rayo Vallecano.
Ese sentimiento al que hacía mención, como si fuera una infección galopante, se introdujo desde un principio en mi pensamiento, haciéndome ver lo que queda aún de quijotesco y deportivo en un club, encuadrado dentro de unas estructuras como las del fútbol actual mercantilizadas hasta el exceso, y donde el amor a unos colores está hasta mal visto.
Un caso evidente de la fortaleza del sentimiento es el de la actual Presidenta del club, Teresa Rivero, quien proviniendo de una región y un estrato social tan diferentes a los del obrero barrio de Vallecas, sin haber visto en su vida un partido de fútbol ni entender nada de este deporte, al asumir sus funciones no se limitó a sentarse en su poltrona y quedar como mera figura decorativa, sino que se contagió de tal modo del virus vallecano, que se convirtió en la más ferviente seguidora y animadora de su equipo, prohijando bajo su figura maternal tanto a los jugadores que se integraban año tras año en la plantilla, como a los aficionados rayistas, quienes, como buenos conocedores de las personas, la han recibido y apoyado a lo largo de los 15 años que lleva al frente del club, con todo el cariño de que eran capaces, sintiéndola como algo muy familiar, muy suyo, muy vallecano en suma, hecho que no creo tenga parangón en ningún otro equipo del mundo.
La afición del Rayo Vallecano, aunque algunos se empeñen en denigrarla y calificarla de violenta (siempre encontraremos, por desgracia, algún energúmeno dentro de todos los ámbitos de la sociedad), es una afición de carácter lúdico y festivo, que va al estadio, por supuesto, a animar a su equipo con todas sus fuerzas y a llevarle en volandas sin descanso con sus cánticos y gritos hasta alcanzar los más ambiciosos proyectos, pero que, al mismo tiempo, intenta, siempre dentro de lo posible, el hermanamiento con las aficiones de los equipos contrarios, deseando que el fútbol sea una fiesta y no una guerra, y llevando a todas partes el anuncio y la impresión de que, en Vallecas, todos los deportistas y aficionados honrados y pacíficos, vengan de donde vengan, son bien recibidos.
Ojalá siga siemdo siempre así, por el bien del fútbol en general, y de Vallecas y su maravillosa afición en particular, para que mis nietos puedan legar el sentimiento ya expresado a sus hijos y a los hijos de sus hijos.
Asi ha sido, y así será ¡Aupa “Rayito”!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








